Mientras Karo estaba devorando otro de sus libros, yo estaba mirando a través del objetivo a ver que cazaba... Cuando de repente se nos cruzaron un grupo de niños orientales. Le ofrecí una galletita a uno de ellos, y aproveché para inmortalizar el momento:
Debió gustarle, por qué comenzó a posar para mí. La cámara sacaba humo :P
De repente comenzaron a aparecer más y más niños:
Y cuando nos dimos cuenta, Karo les estaba enseñando a hacer coronas de flores :D
Picasso solía decir:
Cuando baje la inspiración, que te pille trabajando.
Deja un comentario: